Los miembros de Starbucks Workers United (SBWU) están intensificando sus esfuerzos para asegurar un contrato justo, instando a los clientes a boicotear Starbucks y eliminar la aplicación móvil de la compañía como forma de protesta. El sindicato ha llamado la atención sobre problemas en curso como salarios bajos, programación caótica y supuestas tácticas ilegales de desmantelamiento sindical por parte de la empresa.
En varias ciudades, los miembros están participando en una huelga por Prácticas Laborales Injustas (ULP) donde se retiran de entornos laborales hostiles. El robo de salarios, el robo de propinas por hora y otras formas de explotación laboral definen su experiencia diaria. En este punto, los organizadores, como Sarah Clements, esperan elevar su perfil y el de su causa. Un gofundme para sobrevivir a la huelga es crucial en este momento.
Publicaciones de varias cuentas de redes sociales asociadas con el sindicato abogan por la solidaridad entre los bebedores de café, alentándolos a retirar su apoyo financiero a Starbucks hasta que las negociaciones produzcan un acuerdo satisfactorio para los baristas. “Los trabajadores están hartos de los bajos salarios, la programación caótica, la falta de personal y el desmantelamiento sindical ilegal,” declaró un destacado usuario de Twitter que apoya la iniciativa.
Los empleados de Starbucks destacaron la priorización de la compañía de los costos promocionales sobre las prácticas laborales justas, con afirmaciones de que se están gastando millones en marketing mientras las condiciones del personal permanecen descuidadas. El sindicato enfatizó la disparidad, contrastando los presupuestos de marketing con la necesidad de mejores salarios y beneficios para los trabajadores.
“Es asombroso cuánto gastan las empresas en desmantelamiento sindical cuando podrían simplemente pagar a los trabajadores salarios justos y darles buenos beneficios,” comentó un usuario en BlueSky. Este sentimiento resuena con muchos que creen que se necesita un cambio significativo en la política corporativa respecto al bienestar de los empleados.
El movimiento, Starbucks Workers United, parece decidido a aprovechar la influencia de los clientes para provocar un cambio. Aseguran que el apoyo del público es crucial para impulsar un primer contrato sindical histórico, que ha sido un objetivo de larga data para los baristas en todo el país. Sin embargo, Starbucks es políticamente hábil, orientado a la gestión y astuto cuando se trata de desmantelar sindicatos. El tiempo dirá quién tiene éxito en este punto muerto.

