6 de marzo de 2026 – En una notable intersección de deportes y política, el ícono del fútbol argentino Lionel Messi asistió a un evento en la Casa Blanca para celebrar la reciente victoria del Inter Miami en la Copa Major League Soccer (MLS), organizado por el expresidente Donald Trump. Esta visita marca la primera aparición de Messi en la Casa Blanca, ya que anteriormente rechazó una invitación para una ceremonia de la Medalla Presidencial de la Libertad con el presidente Joe Biden debido a conflictos de programación.
El evento, celebrado el 5 de marzo, se convirtió en un asunto políticamente cargado cuando Trump se apartó del tono de celebración y abordó importantes cuestiones geopolíticas, incluidas las relaciones de Estados Unidos con Irán. Los informes sugieren que Messi permaneció en gran medida una figura silenciosa durante todo el evento, una posición incómoda para la superestrella del fútbol, quien históricamente ha evitado enredos políticos.
Los críticos en las redes sociales se apresuraron a resaltar la incomodidad de la presencia de Messi junto a Trump, y en una publicación se comentó: “La visita de Messi a un evento en la Casa Blanca en honor al Inter de Miami podría verse como una importante sesión fotográfica para el expresidente”. Otro comentario hizo referencia intencionada al silencio de Messi durante el discurso cargado de política, cuestionando por qué el deportista se alinearía con el expresidente en tal contexto.
Curiosamente, los representantes del Inter Miami y Messi no respondieron a las solicitudes de The Associated Press de comentar sobre la visita. Por su parte, el entrenador del Inter Miami, Javier Mascherano, al ser consultado afirmó lo siguiente: “Pensé que hablaríamos de fútbol pero supongo que no tengo suerte, estábamos siguiendo el protocolo que es prácticamente una tradición para un equipo visitar la Casa Blanca cuando sale campeón” (cita vía AP).

