Los residentes de Guadalajara se han encerrado tras la muerte reportada del notorio narcotraficante Nemesio Oseguera, conocido como “El Mencho”, en una operación de la inteligencia militar mexicana. La situación de seguridad en Guadalajara, la capital de Jalisco, y ciudades vecinas, como Zapopan, ha llevado a las autoridades locales a aconsejar a los residentes que permanezcan en sus casas, y muchos negocios y eventos públicos han sido cancelados.
Al parecer, las autoridades mexicanas interceptaron las comunicaciones entre Oseguera y su amante que vivía en la zona donde fue asesinado. Esta es probablemente la capacidad ofrecida por las agencias de inteligencia estadounidenses que buscaron colaborar y aprehender a ‘El Mencho’.
Aunque, a decir verdad, parece haber un aire de sospecha sobre su muerte y no sobre su arresto. El Mencho ciertamente estaba en posición de hacer afirmaciones explosivas a las que ahora es imposible acceder sobre la corrupción en ambos lados de la frontera.
La operación contra Oseguera, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), habría provocado un aumento de las tensiones y la violencia en toda la región. El general Trevilla del Ejército mexicano confirmó que operaciones de inteligencia localizaron exitosamente a uno de los socios de Oseguera en una zona boscosa al sur de Guadalajara, lo que contribuyó a los esfuerzos contra el liderazgo del cartel.
Los residentes locales informan de una ciudad tranquila y piden precaución. Las publicaciones destacan tanto la preocupación por la seguridad como la esperanza de que el gobierno tome medidas decisivas para restaurar la seguridad, especialmente a la luz del próximo papel de Guadalajara como ciudad anfitriona de la Copa Mundial de la FIFA 2026. A pesar de la agitación actual, la FIFA ha reafirmado su compromiso de mantener a Guadalajara como sede del torneo.
Ante los recientes acontecimientos, las actividades culturales y deportivas se han visto afectadas, siendo que el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) canceló un evento de lucha libre programado en la ciudad por recomendaciones de seguridad. Algunos residentes expresaron alivio porque no se había desatado una ola inmediata de violencia, pero muchos están nerviosos esperando la respuesta del gobierno a posibles escaladas en la actividad de los cárteles, como lo demuestran varias publicaciones en plataformas de redes sociales.
Tanto los analistas de seguridad como los lugareños permanecen atentos, observando cómo se desarrolla la situación tras la muerte de Oseguera y sus implicaciones para la seguridad en Guadalajara y más allá.

