Vizsla Silver Corp., una empresa minera canadiense, está siendo investigada actualmente por el bufete de abogados Pomerantz luego de un desgarrador incidente de seguridad que involucró el secuestro y asesinato de sus trabajadores en Sinaloa, México. Recientemente, la empresa anunció su investigación sobre posibles reclamaciones de los inversores sobre el manejo de la situación por parte de la empresa, lo que ha generado alarma entre las partes interesadas.
En las últimas semanas, estallaron protestas en Zacatecas, México, cuando mineros, estudiantes y familias de las víctimas se manifestaron contra la violencia que enfrentan los empleados de Vizsla Silver. Las manifestaciones se producen tras el trágico descubrimiento de diez cadáveres, cinco de los cuales han sido identificados como mineros desaparecidos desde un secuestro en enero vinculado a la actividad de los cárteles en la región. Los informes indican que las autoridades están investigando si la empresa minera tiene alguna responsabilidad por la seguridad de su personal en un entorno plagado de actividad criminal.
Mientras continúan las investigaciones, Vizsla Silver ha confirmado que cinco trabajadores siguen desaparecidos, mientras que el gobierno canadiense ha pedido justicia en relación con los mineros asesinados. La empresa suspendió las operaciones in situ y ahora realiza trabajo remoto, priorizando la seguridad en medio de la violencia en curso atribuida a los conflictos entre cárteles.
En respuesta a las crecientes preocupaciones, un senador de Sinaloa exigió rendición de cuentas a los organismos encargados de hacer cumplir la ley, destacando la urgente necesidad de mejorar las medidas de seguridad para las operaciones mineras en la región. Además, las autoridades han incautado un complejo residencial vinculado al presunto secuestro, colocando monumentos en el lugar en memoria de las víctimas.
Con las acciones de Vizsla Silver Corp. cotizando en niveles recientemente deprimidos, los inversionistas están observando de cerca cómo el panorama para la minería en Sinaloa se vuelve cada vez más peligroso. La firma, si bien afirma su compromiso con la seguridad y el bienestar de sus empleados, enfrenta una compleja serie de desafíos al navegar la intersección de la responsabilidad corporativa y la criminalidad rampante en México.

