En capitulación al mercado, Trump exonera teléfonos, computadoras y chips de amplios aranceles ‘recíprocos’

La administración Trump ha emitido exenciones clave de su última ronda de llamados “aranceles recíprocos”, eximiendo a una variedad de productos electrónicos de consumo de elevados gravámenes de importación. La medida potencialmente protege a los consumidores estadounidenses de aumentos bruscos de precios y ofrece alivio a grandes empresas tecnológicas como Apple Inc. y Samsung Electronics Co.

Según un comunicado emitido el viernes por la tarde por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU., las exenciones se aplican a:

  • Teléfonos inteligentes
  • Computadoras portátiles
  • Discos duros y chips de memoria
  • Unidades centrales de procesamiento (CPU)
  • Máquinas utilizadas en la fabricación de semiconductores

Estos productos están excluidos tanto del arancel del 125% que afecta las importaciones de China como del arancel global base del 10% que se aplicó a la mayoría de las otras naciones. La razón detrás de la exención parece ser que la mayoría de estos electrónicos no se fabrican en EE. UU., y reubicar la producción en el país requeriría un tiempo e inversión significativos.

Un beneficiario notable podría ser Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), que recientemente anunció una importante expansión de sus operaciones en EE. UU. Excluir las máquinas para la fabricación de chips de los aranceles podría fomentar más inversiones en semiconductores en suelo estadounidense.

Sin embargo, el alivio podría ser efímero. Las exenciones provienen de la orden comercial original, que tenía como objetivo evitar que los aranceles acumulativos se superpusieran entre sectores y objetivos nacionales. Los funcionarios han señalado que nuevos aranceles más específicos—probablemente inferiores al 125%—podrían reemplazar pronto estas exenciones, especialmente en el caso de China.

Si bien Trump ha pedido repetidamente aranceles sobre semiconductores, aún no ha establecido una tasa definitiva. Su administración ha favorecido típicamente un arancel sectorial del 25%, aunque los detalles adicionales siguen siendo poco claros.

La Casa Blanca aún no ha comentado sobre las nuevas exenciones publicadas.