La familia de Joaquín Guzmán Loera, el exjefe de una facción de Sinaloa con sede en Culiacán, Sinaloa, se ha entregado al FBI, según la prensa mexicana. 17 miembros de la familia se dirigieron a un punto de entrada en la frontera entre EE. UU. y México. El hijo de El Chapo, Ovidio Guzmán, se declaró culpable en lugar de enfrentar un juicio por las acusaciones a través de un jurado. Este podría ser el precedente necesario para negociaciones adicionales que llevarían a más revelaciones sobre las rutas de drogas contemporáneas. No obstante, el valor de la información es desconocido, ya que estos acuerdos con el Departamento de Justicia tienden a ser confidenciales.
Reacciones de Expertos
Los empleados del gobierno tanto del lado mexicano como del estadounidense de la frontera podrían verse implicados por esta declaración de culpabilidad crítica. La familia Guzmán incluye tanto al actual El Chapo Guzmán como a la madre de Ovidio Guzmán. El acuerdo de culpabilidad no deja claro si Ovidio tendrá algún estatus de protección porque no era particularmente de alto rango. De hecho, Ovidio no era el líder del colectivo de narcotraficantes de sus hermanos, que es dominio de Archivaldo Guzmán, el mayor de todos los herederos masculinos de Guzmán Loera.
La información obtenida de esta declaración de culpabilidad podría ser útil para los esfuerzos de enjuiciamiento en EE. UU., pero el alcance podría palidecer en comparación con lo que podría surgir de El Mayo Zambada. Zambada también está llegando a un acuerdo confidencial con el Departamento de Justicia de EE. UU. según el tribunal del 6to Distrito en Brooklyn, Nueva York. El hecho es que la mayoría de los analistas sobre el tema sostienen que Zambada simplemente está negociando con los Estados Unidos. No fue, de hecho, capturado a través de un astuto engaño, pero se ha hablado mucho sobre testimonios que supuestamente fueron dados a Luis Chaparro, un periodista bien conocido y creíble por derecho propio.
Emma Coronel, la esposa más reciente de El Chapo, fue en un momento objeto de un acuerdo de culpabilidad del DOJ. Típicamente, el DOJ reubica a los colaboradores testificantes y los oculta de su núcleo general de actividad criminal. En los casos más extremos, como ha sucedido con la Mafia italiana y otros criminales, hay una especie de indulto ya que se les permite conservar ganancias ilícitas y protección a cambio de grandes cantidades de información de calidad.

