Los asesinatos en la Ciudad de México son una advertencia al gobierno en México

El lunes 19 de mayo de 2025, dos asistentes del alcalde de la Ciudad de México, Clara Brugada, fueron asesinados mientras se dirigían al trabajo. Durante su rutina matutina, un asesino entrenado agrupó disparos en Ximena y luego se volvió hacia José para terminar lo que parece ser una clara escena de asesinato por encargo.

La Escena del Crimen

Las imágenes de seguridad confirman lo que el periodista Oscar Balderas había informado sobre el ataque a Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores de Clara Brugada. El material en video demuestra el conocimiento previo de los agresores sobre las rutinas de las víctimas y subraya cuán hábilmente llevaron a cabo la operación.

En las imágenes, se puede ver a los perpetradores esperando en un punto estratégico predeterminado, lo que resalta la naturaleza premeditada del ataque. El video de la fuga muestra una ruta de escape claramente planificada, descartando definitivamente la posibilidad de que el incidente haya sido improvisado.

Estas evidencias visuales apoyan la hipótesis de que el ataque fue una represalia directa por las estrategias de seguridad implementadas contra el crimen organizado en la capital.

El material audiovisual se convierte en una pieza clave para analizar los motivos detrás del asalto, incluso mientras continúa el debate sobre los mensajes implícitos en esta agresión contra funcionarios cercanos a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, en un contexto de especulación continua sobre el caso. Curiosamente, las imágenes no provienen del sistema de monitoreo C5, sino de una fuente privada.

Nueva Guerra & Compañía

Hay una suposición no irrazonable en todo México de que el crimen fue un mensaje, pero la pregunta es a quién. Si bien el destinatario más obvio es la alcaldesa de la Ciudad de México, el siguiente mejor destinatario son las fuerzas de seguridad lideradas por el civil, Omar García Harfuch. Al recibir noticias de los asesinatos, su reacción fue visible, ya que otros líderes, como el jefe de la SEDENA, en la conferencia matutina parecían no saber ni preocuparse por el crimen en la Ciudad de México.

Una hipótesis razonable sostenida por quien les habla es que un gran grupo de organizaciones criminales financió el ataque bien planificado a una serie de objetivos blandos. El abuso del sistema de videovigilancia C5 parece claro, ya que los operadores criminales conocían el punto ciego desde el cual acechar a las víctimas desprevenidas. Esto, la colusión tanto dentro del aparato de vigilancia del gobierno como de las personas que manejan el itinerario del personal, parece claro, desafortunadamente.