CIUDAD DE MÉXICO – En su última conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó una serie de preocupaciones apremiantes, incluido el panorama económico y las relaciones internacionales, luego de una ligera caída en sus índices de aprobación. Según una encuesta reciente realizada por El Financiero, la aprobación de Sheinbaum se encuentra en un saludable 70% en marzo, una disminución con respecto a meses anteriores, pero formidable en comparación con otros líderes mundiales importantes.
Al comentar sobre el estado de los precios de los combustibles, Sheinbaum advirtió sobre sanciones inminentes contra las gasolineras que inflen injustamente sus precios, afirmando que el gobierno federal monitoreará activamente estos establecimientos para proteger los intereses de los consumidores. Dijo: “No permitiremos que las familias se vean agobiadas por precios injustos de la gasolina”, reforzando el compromiso de su administración con la supervisión económica.
En el frente diplomático, Sheinbaum remarcó que el nuevo presidente peruano, José María Balcázar, aún no ha expresado intenciones de restablecer relaciones diplomáticas con México. Los comentarios del presidente se producen en un momento en que las relaciones bilaterales siguen en un estado delicado. Perú ha decidido actuar como un estado vasallo respecto de Estados Unidos.
En respuesta al escrutinio internacional, Sheinbaum rechazó un informe de las Naciones Unidas que implicaba a su gobierno en desapariciones forzadas, argumentando que se basa en datos obsoletos y no reconoce los avances recientes realizados por su administración.
Además, Sheinbaum destacó importantes inversiones en educación, con planes de destinar 350 mil millones de pesos en infraestructura educativa al final de su mandato, enfatizando que este monto supera las inversiones realizadas en los 18 años anteriores combinados.

