El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha iniciado una investigación sobre las acusaciones relativas a que el corredor de Pete Hegseth en Morgan Stanley intentó realizar una inversión multimillonaria en acciones relacionadas con la defensa apenas unas semanas antes de las acciones militares contra Irán. La investigación plantea dudas sobre posibles conflictos de intereses y ética en torno a las inversiones en la industria de defensa en medio de tensiones geopolíticas intensificadas.
Según los informes, en febrero, el corredor supuestamente se puso en contacto con BlackRock para asignar fondos a su ETF Defense Industrials Active, que incluye a importantes actores como Lockheed Martin y Northrop Grumman. Según se informa, esta medida coincidió con la planificación militar estadounidense e israelí contra Teherán, aunque la inversión no se materializó porque el ETF no estaba disponible para los clientes de Morgan Stanley en ese momento, dijeron las fuentes.
El congresista de California, Robert García, expresó preocupaciones urgentes sobre lo que denominó “corrupción pura”, y ordenó al comité que buscara respuestas tanto de Hegseth como de los ejecutivos de Morgan Stanley y BlackRock sobre las implicaciones de este intento de inversión.
Los datos recientes de Morgan Stanley también indicaron cambios significativos en la dinámica del mercado, destacando una disminución en la propiedad extranjera de bonos del Tesoro estadounidense a niveles no vistos desde 1997, lo que sugiere un potencial para acciones especulativas con respecto a las ventas directas. Esta creciente inquietud en los mercados de valores va acompañada del escrutinio de las decisiones de inversión vinculadas a acciones militares.
Los acontecimientos que se están desarrollando subrayan la intersección de las finanzas, la política y la actividad militar, exigiendo transparencia y rendición de cuentas sobre cómo se formulan las estrategias de inversión en relación con las acciones de seguridad nacional.

