Grammarly está bajo escrutinio luego de las revelaciones de que su función de “revisión de expertos” recientemente lanzada utiliza los nombres e identidades de personas reales supuestamente sin su consentimiento. Académicos y profesionales, incluidos aquellos identificados como expertos en IA, han expresado indignación por su representación no autorizada como contribuyentes a la herramienta para mejorar la escritura.
Los usuarios de plataformas de redes sociales, incluidos @abtran.bsky.social y @andybrockman.bsky.social, informaron que Grammarly parece estar usando sus identidades para vender servicios, con sugerencias de una posible demanda colectiva ganando terreno. Muchos usuarios, incluidos algunos autoidentificados expertos, han encontrado sus nombres adjuntos a críticas y sugerencias generadas por IA, lo que generó preocupaciones sobre las prácticas éticas en el enfoque de la empresa hacia la inteligencia artificial.
Voces destacadas de la comunidad tecnológica han criticado a Grammarly por no proporcionar mecanismos de suscripción explícitos para personas cuyas identidades son objeto de apropiación indebida. @caseynewton.bsky.social destacó la reciente comunicación de Grammarly que permite a los expertos optar por no participar en dicho uso, aunque sin compensación. La empresa sostiene que seguirá empleando estas identidades a menos que los respectivos individuos se nieguen explícitamente.
La reacción se ha visto alimentada aún más por la preocupación de que los algoritmos de Grammarly creen sugerencias utilizando las fachadas de figuras prominentes, incluidos aquellos que han fallecido. Esta introducción ha planteado cuestiones éticas sobre las implicaciones de la IA en la creatividad y los límites del respeto por el legado de los individuos.
En reacción a esta creciente controversia, las “revisiones de expertos” de Grammarly han sido calificadas como un avance que puede desdibujar la línea entre la autenticidad humana y el contenido generado por máquinas. Tanto los expertos como los usuarios exigen regulaciones más estrictas y divulgaciones más claras sobre las aplicaciones de IA en productos de consumo.
A medida que la discusión sobre las tecnologías de inteligencia artificial y el uso ético alcanza un punto álgido, el manejo de esta situación por parte de Grammarly puede sentar un precedente sobre cómo se tratan la identidad y el consentimiento en toda la industria.

