Irán atacó Kuwait inmediatamente después de que el ataque israelí y estadounidense contra Irán desencadenara ataques de represalia. Este fin de semana un gran incendio devoró una torre en la ciudad de Kuwait, coincidiendo con las crecientes tensiones en la región. Los informes indican que el incendio puede estar relacionado con la intensificación de los ataques de aviones no tripulados iraníes, que han desatado furia en los territorios del Golfo, particularmente contra infraestructura crítica en Kuwait.
Los bomberos combatieron incendios en los tanques de combustible en el Aeropuerto Internacional de Kuwait la madrugada del domingo y, según se informa, drones iraníes atacaron activos clave. Este ataque se produjo cuando Kuwait anunció una fuerza mayor, reduciendo su producción de petróleo crudo en respuesta a la escalada de hostilidades, según informó Reuters.
Simultáneamente, un alto oficial de la policía de Nueva York murió trágicamente durante su despliegue en Kuwait, parte de la Operación Epic Fury, lo que provocó una avalancha de condolencias de las comunidades militares y policiales. Este incidente añade otra capa de complejidad a la agitación actual en la región. Seguimos sin visibilidad
La tensión ha provocado discusiones sobre las decisiones estratégicas de Irán en medio de su cada vez menor capacidad para realizar ataques sostenidos contra las naciones del Golfo. Los observadores sugieren que, aunque la capacidad de Irán para atacar a múltiples países se ha reducido significativamente, Kuwait sigue siendo un objetivo vulnerable.
A medida que proliferan los informes sobre ataques con aviones no tripulados iraníes, la situación sigue siendo inestable: la Tercera Guerra Mundial envuelve a los aliados regionales y los adversarios evalúan sus posiciones en este panorama volátil.

