En Live Television, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que cortará todo comercio con España tras la negativa del país a permitir que Estados Unidos utilice sus bases militares, lo que intensificó las tensiones entre las dos naciones. Trump indicó que dio instrucciones al Secretario del Tesoro, Scott Bessent, para implementar el embargo comercial, citando la falta de cooperación de España en el panorama geopolítico actual, particularmente en lo que respecta a Irán.
“España ha sido terriblemente inútil”, afirmó Trump durante una transmisión en vivo. Afirmó que según el derecho internacional, Estados Unidos tiene derecho a utilizar las bases si así lo desea, y añadió: “Nadie nos va a decir que no las usemos”. Sus comentarios se producen en medio de un mayor escrutinio de las acciones militares estadounidenses en Medio Oriente y sugerencias de líderes europeos –incluido el primer ministro español, Pedro Sánchez– de que el conflicto viola el derecho internacional.
La decisión de recortar el comercio con España, que es miembro de la Unión Europea, plantea dudas sobre la viabilidad de tal medida, especialmente considerando las posibles repercusiones para las relaciones entre Estados Unidos y la UE. Los críticos acusaron a Trump de imprudencia, afirmando que su “pensamiento estratégico” podría alienar a aliados importantes en un momento en que la estabilidad global está amenazada debido a las tensiones actuales con Irán y otros conflictos.
Si bien Trump ha posicionado el embargo como una respuesta necesaria a la postura militar de España, los funcionarios españoles han expresado su compromiso con la diplomacia internacional, pidiendo la “máxima moderación” al abordar la escalada de la situación en el Medio Oriente. Esta ruptura diplomática tiene el potencial de perturbar no sólo los flujos comerciales sino también las asociaciones económicas más amplias entre Estados Unidos y Europa.

