Puerto Vallarta, México, enfrentó un aumento de violencia sin precedentes el domingo cuando miembros del Cartel Nueva Generación (CJNG) tomaron represalias contra las fuerzas federales tras el asesinato de su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, comúnmente conocido como “El Mencho”. Dicha matanza se llevo en el contexto de una operacion por las fuerzas armadas de Mexico.
Los relatos de testigos presenciales documentan el incendio de múltiples vehículos por toda la ciudad, con informes de controles de carreteras y otros actos violentos que perturbaron tanto a residentes como a viajeros en pánico.
Funcionarios federales mexicanos confirmaron la operación, según informó Associated Press.
Luego de la operación que condujo a la desaparición de El Mencho, los residentes informaron que un espeso humo negro cubría Puerto Vallarta, junto con tácticas agresivas por parte de miembros del cartel, incluida la quema de automóviles y autobuses. La intensidad de estas acciones provocó advertencias de seguridad inmediatas, lo que resultó en que se recomendara a los huéspedes del hotel que permanecieran en el interior y el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta emitiera alertas cuando, según informes, los vuelos fueron redirigidos en medio del caos, según los rastreadores de vuelos y las actualizaciones de las redes sociales.
Los funcionarios locales han indicado que los disturbios son una respuesta directa a la operación federal en Tapalpa, que ha aumentado las tensiones en toda la región. Los testigos describieron escenas de destrucción, incluidos individuos armados que cortaron neumáticos e incendiaron varias estructuras, complicando el transporte y las medidas de seguridad.
A medida que la violencia se extendió, ciudades vecinas como Guadalajara también experimentaron disturbios, con informes de bloqueos y nuevos ataques que recuerdan las tácticas empleadas por el cartel durante conflictos anteriores. El actual estado de emergencia ha provocado graves preocupaciones tanto entre los residentes locales como entre los turistas, lo que ha provocado llamados urgentes para que se adopten medidas de seguridad y se aumente la seguridad en todo el estado de Jalisco.
El turismo regional enfrenta una posible reacción. Inevitablemente, la posición ocupada por Mencho plantea dudas sobre la eficacia del control gubernamental en áreas plagadas de crimen organizado. Si efectivamente El Mencho fue asesinado, la reorganización del mando podría tener consecuencias inmediatas y notables para la región.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública de México, fue hace apenas unos años objetivo de un escuadrón de asesinato de este grupo. La falta de apoyo para la ciudadania es evidente en las redes sociales. Mientras los narcobloqueos se mantienen, las fuerzas de seguridad locales no tienen mayor presencia para responder o garantizar la seguridad de la ciudadania.

